sábado, 25 de enero de 2014

El año de los silencios

Minué, nombre puro de los bosques milenarios, te pronuncian las centellas revelando en el cielo extinto, el final que todos buscamos...es el intersticio tan hermoso y frágil que solo los sueños llegan a describirlo, aquel mundo me enseño tu nombre en las lluvias solitarias, de los grandes campos de Irlanda, tan verde y calmo. Minué. Nombre que descubro en la herida de los imponentes arboles, comoella también encuentra y habla de mi pecho adormecido, sonetos que se acobijan en mi boca, mirada que nace de las almas sabias de antiguas épocas, derriban las sombras de las gigantes alas del holocausto y así, llegar como la neblina tomando mis manos manchadas mientras me cuentas mi vida en un momento, es el instante que mi corazón aprende verdaderamente a palpitar, y te escucho mientras me asomo en tu cabello porque ya no siento frió y el tiempo no me acompaña, te escucho y eres mi sonrisa que se muestra corriendo por los años hasta llegar a mi vejez "así de hermoso eres"...deje de existir, y empece a escuchar los espíritus, los centinelas de un camino que no se observa y no se siente, no perdí la mal llamada cordura, solo estoy caminando de nuevo el camino que desde un principio debí dar...un simple paseo eterno. Minué y sus alas.
Leonardo Moreno Villalobos

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