sábado, 25 de enero de 2014

El año de los silencios

...el agua del rió ha lavado tanto su lecho, transporta a los dos hijos de las miradas que han arrastrado pies de los muros en los brazos desgastados de la vida, atraído a los débiles unidos a las tentaciones, agotado de éxtasis, abierto al fondo de las viejas variantes y desatadas las fuentes sujetas a los cotidianos ahogos, las miradas que agarran con manos deshechadas el claro producto del día o la ensombrecida aparición que dan la cuidadosa riqueza de la sonrisa, atornillada como una flor en el ojal de la mañana, los que solicitan el alimento o la voluptuosidad, los realizadores que reciben eléctricas vibraciones, los sobresaltos las aventuras el fuego la certidumbre o la esclavitud las miradas que se han arrastrado a lo largo de discretas tormentas, ha consumido los adoquines de las ciudades y expiado muchas bajezas en las limosnas se siguen cerradas alrededor de las cintas de agua y corren hacia los mares llevándose en su peso las humanas basuras y sus milagros...el agua del rió ha lavado tanto su lecho..

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